Cuando hablamos de aprendizaje, inmediatamente pensamos
escuela, aula, maestro, alumno y materias. Y realmente es correcto hacerlo
porque durante mucho tiempo, y todavía en la mayoría de los casos, esto era/es
la realidad del proceso de enseñanza aprendizaje. No obstante el aula ya no es
el único lugar en el que se da este proceso y los papeles de los actores de
estos entornos a cambiado o debería cambiar en forma significativa. El
paradigma de la enseñanza en una unidad de lugar y tiempo (y muy seguido de
contenido) ya no puede sobrevivir.
Actualmente, la persona que desea aprender puede encontrar toda la información necesaria en algunos clics. De hecho, existe tanta información que uno de los problemas mayores es seleccionar la información pertinente para enriquecerla con su propio aprendizaje. Esto trae consecuencias para los 3 elementos fundamentales del entorno:
